Última modificación: 14 julio 2014


universo

(Extracto de L/L Research – Sunday Meditation – March 16, 1997 – Traducción: Manuel Requena)

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Enlace: http://www.llresearch.org/transcripts/issues/1997/1997_0316.aspx

 

Pregunta de Grupo: Hoy preguntamos en relación al servicio. En primer lugar, parece que necesitamos un sentido del yo a fin de saber qué es lo que tenemos como recurso con el cual servir, y en segundo lugar, nos preguntamos si es incluso adecuado concentrarse en servir a los demás en nuestra rutina diaria de actividades, o es más una parte de nuestro ser servir de una forma menos dirigida. ¿Cuál es la verdadera naturaleza de la enseñanza cuando se trata de servir a los demás?

 

(Carla canalizando):

Somos aquellos del principio conocido por vosotros como Q’uo. Os saludamos en el amor y en la luz del infinito Creador. Es una alegría y un privilegio unirnos en la meditación y participar en vuestras vibraciones. No podemos expresar la bendición que cada uno de ustedes trae a cada uno de nosotros, pues recordamos bien la tercera densidad, aquel tiempo en el crisol.

Se necesita coraje para permitir las condiciones para las elecciones que hacéis para ser sentidas, expresadas, nombradas y aceptadas. Y nos sentimos inspirados por el deseo genuino y auténtico de cada uno hacia buscar y conocer la verdad. También os damos las gracias por llamarnos, porque nuestro servicio y la forma en que nosotros mismos estamos progresando en esta coyuntura particular sucede al compartir nuestras experiencias y opiniones con los compañeros a lo largo del camino que moran en su plano Terrenal en este momento. Hay una tremenda llamada que redunda en toda la creación, cuando un pueblo como el suyo se acerca a una cúspide y no está listo y sin embargo siente, aunque sea débilmente, ese llamado a marchar, esa sensación de propósito y misión. Así que os damos las gracias y bendecimos a todos y os pedimos una cosa a cambio, y es que utilicéis vuestro poder de discriminación personal para mantener en vosotros las cosas que podríamos decir que os parece que merecen la pena, y permitáis que el resto se quede atrás, ya que no nos gustaría poner ningún obstáculo en el camino de nadie.

Fuimos la mosca proverbial en la pared escuchando vuestra discusión, y estamos de acuerdo con este instrumento en que verdaderamente este grupo en particular no necesita un canal formal, sino que, más bien, hay una conjunción de espíritus afines, por lo que cada uno es maestro para cada uno. Os daréis cuenta de que esto sucede con más frecuencia en un momento en que muchos entre sus pueblos en todas sus naciones despiertan, y se encuentran a sí mismos en el sentido de que, por primera vez, se refieren a sí mismos como una identidad espiritual. Cuando cada entidad despierta, existe esa sensación de casi pánico, un deseo desesperado de orientarse en el mundo metafísico en el que los pensamientos son cosas y las cosas son sólo pensamientos. Qué paisaje tan diferente y ajeno aparece ante el espíritu recién despertado que, por primera vez, se da cuenta de que no es un cuerpo con una mente, ni está condenado a muerte y limitado en el tiempo, sino, más bien, que es un ciudadano de una unidad eterna e infinita.

Cuando uno progresa, muchas son las preguntas y cuestiones que se plantean. Muchas son las peleas de perros y los combates de lucha libre con ángeles en la oscuridad de la noche. Muchos son los lazos que parecen rotos y las piezas que parecen nunca encajar. Y grande es el sufrimiento de cada espíritu mientras se produce esa metamorfosis y la húmeda y aún no nacida mariposa teme abandonar el capullo.

Y en esta experiencia, si cada uno de vosotros notara el deseo de ayudar a los demás sería extraordinario. Es natural y apropiado para cada uno de vosotros tener la esperanza y, de hecho, saber que podéis servir. Si pudiéramos dejaros con un solo pensamiento, sería este: vais a servir. No temáis. No sintáis angustia por estar confundidos o porque no tenéis esa experiencia cumbre en este día en particular en este momento en particular. Vais a llevar a cabo vuestra misión. Cada uno de vosotros va a servir eficazmente a esa luz y ese amor que tanto adora.

No puedes fallar en esto, porque a medida que inspiras y exhalas eres una esencia. Eres un armazón de personalidad en un cuerpo de segunda densidad que oculta tu conciencia de ti mismo y, en menor medida, del mundo que te rodea. Eres el grande y único Pensamiento original. Eres amor.

Y todos aquéllos que están unidos con nosotros en este día en particular tienen su hogar nativo en densidades que son más dulces y más abiertas, y más cercanas a la vibración original del amor incondicional. Por debajo de las máscaras y los roles que son apropiados para que cada uno juegue en su baile en el mar de la confusión, tú eres quien eres, y es esa esencia la que es tu don y tu servicio principal. A medida que inhalas y exhalas, respiras el mundo, respiras ilusión, y eres amor. Mientras tengas aliento serás mortal, y esta mortalidad te viste de una carne que crea una falta de memoria, y una falta de contacto con las cosas que pertenecen a tu ser infinito. Esto no altera tu esencia.

Puedes disminuir la facilidad con que tus vibraciones nativas pueden oscilar. Puedes ser bendecido, y expresar la esencia. Puedes ser más fiel a la esencia que subyace y que rodea todo, pero vas, sin error, a llevar a cabo tu servicio y completar tu misión, debido a que tu misión fundamental es vivir una vida entre esas personas con las que te encuentras, teniendo un corazón tan conscientemente abierto como sea posible, de forma estable.

Cuando uno se preocupa y se esfuerza y lucha, puede parecer que la noche cae y no se ve nada, pero el Ser siempre se encuentra a la espera de que permitas que sus profundidades se eleven a la conciencia. Hay una primavera dentro de cada uno en ese lugar sagrado del corazón, y que borbotea siempre con el agua clara de la luz y el amor.

El Creador ha puesto su tienda de campaña dentro de este santuario interior y con paciencia, con amor y personalmente, espera que llames a la puerta, que des un paso en la escalera, esperando que entres y te sientes con Él. Y no hay mayor gozo que pueda tener el Creador que la alegría de estar ambos unidos en comunión dentro del corazón. El Creador tiene un enorme amor infinito para ti. Hay una personalidad, una forma personal en esa cualidad de amor. No es impersonal. No es general o vaga. El Creador encuentra cada complejo vibratorio hermoso y ama a cada uno tal como es.

Para aquellos en la tercera densidad y dentro de la encarnación, acceder a ese amor incondicional no es particularmente fácil. Y somos conscientes de que esperáis encontrar más recursos para ayudaros a convertiros en mejores servidores.

Ciertamente, nuestra primera sugerencia para cada uno de vosotros sería entrar en una conciencia más profunda y completa de uno mismo, especialmente aquellas partes del Ser que este instrumento llamaría el lado oscuro, por cuanto éste completo y total Ser abarca todo lo que existe. Cada uno de vosotros ha hecho repetidas elecciones en esta encarnación, y esas decisiones han sido poner de relieve, en su mayor parte, las cualidades positivas. Sin embargo, vuestra cultura no os enseña a tratar con el otro camino del yo con la bondad apropiada. Y de esta forma cada uno se ha enfrentado a ese ser que asesina, y roba y blasfema y envidia y codicia. Y cada uno ha vuelto su corazón duramente hacia el yo y le ha dicho: “Yo juzgo a esta parte indigna”.

No es que no estemos de acuerdo con la parte miserable de cada uno de nosotros, porque en verdad cuando uno es todas las cosas, uno abarca el dolor y el sufrimiento de todos los tiempos y todos los espacios, así como el brillo y la gloria de la luz. Pero es nuestra humilde opinión que estas partes del yo son en realidad diferentes de lo que parecen.

Dentro de la tercera densidad, sin embargo, el conocimiento de que nada es lo que parece es una cosa fría y poco convincente. No estamos seguros de cómo sugerir a cada uno de vosotros que encontréis el coraje y el valor para perdonaros a vosotros mismos por ser humanos. En el mundo de la ilusión debes, tú también, estar hecho de la misma materia. No puedes poner en esta ilusión una realidad innegable, pues el completo propósito de la ilusión es confundirte tanto, que por fin dejes de usar las herramientas de la inteligencia y la lógica con el fin de dar sentido a la vida, porque la vida no tiene sentido lógico, en el sentido normal de ese término.

Ciertamente, cada uno ha estado en ese estado de ánimo en el que todas las cosas se veían como perfectas. Y estos son momentos de rara belleza y alegría. Y sin embargo, sólo alimentan el propio yo individual. No los puedes dar como regalos a otros o convencer a cualquiera porque te hayan convencido a ti, porque esta es la densidad de la elección, y cada entidad debe hacer frente a esa elección de a quién servir, y cómo servir, por sí mismo.

Sin embargo, podemos asegurarte que hay maneras de dar servicio a los demás, además de simplemente ser. Simplemente todo comienza con amarse a uno mismo. No podemos enfatizar demasiado en este paso, ni podemos decir que es una cosa fácil o simple, pues el yo primero debe ser sondeado y visto, acaso no en gran detalle, sino en el sentido de hacer frente a esa bestia salvaje y rapaz que habita dentro de cada uno y que tiene el poder del vampiro, tirando de la energía hacia sí mismo cuando no es amado. Cada uno de vosotros ha perdonado a otros cosas tremendas, pero ¿Os habéis perdonado a vosotros mismos por las cosas pequeñas, o mucho menos por las cosas que consideráis grandes? Qué difícil es darse la vuelta y ver el yo. Muchos nunca logran alcanzar el conocimiento, y deben proyectar todo lo que les ocurre en su vida sobre otras entidades, y esa es una de las cosas que otras entidades tienen aquí para ofrecer. De hecho, cada uno de vosotros ha jugado ese rol para los demás, ser el espejo que refleja y ofrece catalizador. Cada uno de vosotros ha experimentado esa gran sensación de ver al yo por primera vez, porque otra persona era un buen espejo. Pero el primer espejo que os sugerimos se sostiene hacia uno mismo.

El conocido por vosotros como Jesús fue criado en un ambiente de lo que este instrumento llama el Antiguo Testamento, los Diez Mandamientos, la Ley de la Ortodoxia. Esta enseñanza se vio atenuada por mucho misticismo, pero cuando esta entidad comenzó a enseñar a los demás sugirió que toda la ley y todo lo que los profetas habían dicho podría ser sustituido por amar al Creador y amar a los demás como uno se amaba a sí mismo. Uno no puede llegar a ser capaz de amar a los demás incondicionalmente hasta que se ha perdonado a sí mismo. Animamos a cada uno a seguir adelante hacia la auto-aceptación, el auto-perdón, y esa sensación de que cada día es nuevo, y cada momento es algo limpio y sin tocar.

Cuando uno busca servir a los demás, ha elegido la más sutil de las actividades. Ciertamente, nunca existe daño en percibir a una entidad en la necesidad, en ofrecer ayuda en un sentido general, en sugerir que estás allí para esa persona. Ciertamente, cuando se nos pide estar al servicio de esta y de esa otra manera, se puede responder al máximo del potencial de cada uno, pues eso es la luz [del centro] verde que dice: “Por favor, imponme tus valores. Expresa tus sentimientos hacia mí. Voy a escuchar porque yo estoy buscando”.

Pocas veces el servicio es tan simple. A menudo se trata de una cuestión de dejar caer semillas. Una sonrisa es una semilla. Un libro abierto que dice algo en la cubierta, una oración o una meditación, es una semilla. Aquéllos que llegan a tu entorno ven lo que estás leyendo y algo en ellos se refresca, pues ¿no somos todos uno? Una mano abierta. Una palabra amable. Los lugares comunes de la vida ordinaria. Estas son verdaderamente las riquezas, y dentro de ellas se encuentra todo el servicio imaginable, pues cuando hablas a uno y a otro en el curso normal de las cosas, estás hablando para todos. Suelta el concepto de los números. No importa cuántos perciben lo que ofreces. Con uno es suficiente. Uno es un regalo. Pues ese uno es el Creador. Cada entidad es un holograma de todo lo que existe. No hay pérdida. No hay manera de perderse. Estás en la creación.

En un nivel más profundo movámonos y miremos a este ser, a esta esencia del ser. Siempre os saludamos a cada uno de vosotros en el amor y en la luz del Creador infinito, pues es nuestra opinión que eso es todo lo que existe. El gran pensamiento original es una vibración conocida como el amor, esa palabra insípida para la que no podemos encontrar un sustituto. Todo lo que se crea es creado a partir de la luz que es el producto de la libre voluntad que actúa sobre el amor. En este nivel se encuentra la identidad y el estado de ser de cada uno. En el nivel del complejo vibratorio puro no puedes evitar ser tú mismo.

Dentro de la tercera densidad hay una tremenda oportunidad para acelerar el ritmo de la evolución espiritual. Y así como vas hacia delante cada día, te das cuenta de que este proceso te cogerá y te sacudirá y te agitará sin control de vez en cuando. El cambio, como dice este instrumento, es a menudo incómodo. Y cambiarás si escuchas y actúas desde los deseos de tu corazón. A veces es un viaje duro, brutal. El paisaje es a veces muy árido. Cuando cada uno va a través de aquellas iniciaciones y esa noche oscura del alma para la cual este tiempo de Cuaresma es tan apropiado, realmente no sabes, cuando te acercas a otro, en qué estado está esa persona. No sabes para quién tú eres un oasis. Eres el agua que sacia la sed a través de tu ser.

Antes de pasar a las preguntas y respuestas os rogamos descansar en ese estado de ser, y experimentaros a vosotros mismos tal y como os experimentamos nosotros. Qué preciosos sois. Qué hermosos. Tomad contacto con esa belleza, esa gracia. Sentid esa luz mientras avanzáis hacia el lugar del amor que se encuentra dentro del yo. Sentid el brillo que comienza. Y sabed que no es de vosotros de donde ese resplandor viene. Todo lo que podéis hacer es preparar el canal para que el amor infinito y la luz del Creador único fluyan a través de vosotros en el mundo de la manifestación.

El sufrimiento, las preguntas, las dudas, el dolor, y el sufrimiento y la agonía de todo lo que experimentáis es sólo por una razón: para vaciaros y enfocar ese vacío para que esté listo para recibir. Para aquellos en el camino del servicio a los demás, aquellos a los que queremos hablar, lo que se recibe es el amor infinito, y a medida que fluye a través de ti en un canal que has ido despejando, irradia hacia todo su planeta Tierra. Es para esto para lo que viniste: para vivir una vida llena de sacrificios mientras las cosas se caen y empiezas a saber lo que es valioso, lo que es bello , lo que es verdadero. Eres un testigo, y sin embargo, también eres lo que es observado, en esa maravillosa paradoja que es la señal del mundo metafísico. Siempre va a desconcertar a la mente, y espera desconcertarla tanto como para que hagas el viaje de la cabeza al corazón.

Cuando lavas los platos, cuando te dedicas a tu aseo diario, cuando cambias el pañal a un niño, cuando sacas una mala hierba, cuando te sientes triste y asustado y deseas que todos estén muertos, estás sirviendo al Creador. No importa a cuántos sirvas. Sino solamente que seas tú mismo y experimentes tanto como sea posible lo que el Creador ha puesto delante de ti, pues las cosas que son para ti vendrán a ti. Has preparado para ti misma una línea de crecimiento. Cuando uno se resiste a esta línea, puede ir en otras direcciones, pero sólo hay un lugar al que estás tratando de llegar. Puedes hacer tu viaje más largo resistiéndote, pero será el mismo viaje. Por lo tanto, es beneficioso contemplar cómo cooperar con este ritmo y con el vector que experimentas en el flujo de tu propia vida. Conoce cada cosa en términos de alabanza y gratitud. Hay muchas cosas a las que son fáciles de ofrecer alabanza y por las que dar gracias, y aun así, como cada uno de vosotros ha dicho en el debate previo a esta canalización, como lo llama este instrumento, cada uno ha creado ese punto.

Así que simplemente os pedimos que améis. Amad al Creador. Amaos a vosotros. Amaos los unos a los otros de cualquier manera que sepáis. De cualquier manera. No podéis errar. Puede parecer que falláis una y otra vez. Sin embargo, realmente no cometéis errores. Pues estáis, en todo momento, protegidos, seguros y centrados. Aprenderéis a experimentar más y más cómo permitiros sentir ese centro que ya se encuentra ahí.

(…)

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Manuel Requena
Me considero un afinador del alma y un intérprete de sus mensajes, y me encanta ayudar a terapeutas y profesionales al servicio del amor a recuperar la claridad, la paz y el equilibrio interior en momentos de confusión, usando la técnica que he creado: ATS (Acción Transformadora desde el Síntoma). Si necesitas ayuda en tu camino, aquí me tienes.
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