Última modificación: 9 mayo 2017


paisaje

 

Mira hacia dentro.

Siente tu cuerpo, cómo vibra de vida, cómo late tu corazón, cómo fluye tu respiración.

Tu vida existe, porque tú la observas.

Cuando pones tu mirada sólo en lo exterior, en los demás, en el mundo, y te olvidas de ti, la mente viaja demasiado y te pierdes tu esencia.

Recuerdo cuando no sabía que se podía parar de pensar. Fue hace mucho tiempo.

Mi mente viajaba y divagaba sin parar, y analizaba todo: el presente, el pasado, el futuro. Rara vez me permitía disfrutar del presente pleno en silencio, si acaso algún momento al observar el amanecer, o algún pequeño detalle asombroso de la vida, como el rocío en el césped, o una tela de araña maravillosamente tejida.

Un buen día, supe que mi cuerpo me hablaba, y empecé a escucharle yo. Y descubrí que había un “yo” más allá de mi mente, que escuchaba atento, pero que no hablaba, que era puro silencio.

Y eso me llevó a observar a mi mente, y cuando se sintió observada, y vio que su existencia no era omnipotente, sino que era una parte de mí nada más, que analizaba sin parar la realidad, en ese momento, al verse observada y verse sin propósito en ese instante, mi mente calló.

Y desde entonces, procuro buscar o más bien permitir ese estado de silencio interior siempre que puedo. En mis sesiones, mientras conduzco, mientras escucho a otra persona, mientras hago el amor.

Si envuelves todo con tu silencio, las cosas empiezan a parecer más sagradas, como si tuvieran una nueva dimensión. Como diría Eckhart Tolle en “El poder del AHORA”, esa dimensión que aparece se llama PRESENCIA.

Y cuando estás presente, todo tiene otro color, otra intensidad, otra vibración.

Y si quieres mantener ese estado, te invito a que sientas tu cuerpo. Pon tu atención en él, dirige tu chispa divina de conciencia (pues tu presencia es parte de la conciencia del Creador), y siente cada parte de tu cuerpo, hasta que seas capaz de percibirlo como un todo interconectado. En ese momento, habrá silencio en tu mente.

Y si consigues ese silencio, tu alma empezará a brillar.

Tu mirada será diferente, tus movimientos serán más ligeros y pacíficos, o tal vez más firmes y contundentes, pero la calidad de tus acciones será diferente, estará imbuida de algo mágico.

Porque cuando conectas con tu esencia, lo único que puede brillar es tu verdad.

Un afectuoso saludo,

Manuel Requena

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Manuel Requena
Me considero un afinador del alma y un intérprete de sus mensajes, y me encanta ayudar a terapeutas y profesionales al servicio del amor a recuperar la claridad, la paz y el equilibrio interior en momentos de confusión, usando la técnica que he creado: ATS (Acción Transformadora desde el Síntoma). Si necesitas ayuda en tu camino, aquí me tienes.
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