Última modificación: 7 enero 2014


corazon

(Extraído de la Newsletter de Lise bourbeau  y su centro Ecoute ton corps  #32 Fall 2013 –

Más info en: http://http://ecoutetoncorps.com/en/ – Traducción: Manuel Requena Usano)

El artículo del mes pasado ¿Sabias que tu alma gemela está en ti?  ha provocado algunas preguntas. Una suscriptora me escribió lo siguiente:  “Creo que lo que ha dicho está bien expresado, pero ¿cómo se explican los divorcios? ¿Cómo podemos explicar las dificultades que los seres humanos tienen en compartir momentos felices? A menudo me encuentro con parejas que están lejos de ser felices , y no son pocos. Y sin embargo, las cosas podrían ser simples en teoría “.

En primer lugar, me gustaría dar las gracias a esta suscriptora por haber compartido sus pensamientos, ya que me ha inspirado a escribir este artículo.

Es cierto que siempre debería haber armonía en una pareja. Por desgracia, este no es siempre el caso. ¿Por qué no? Debido a que tenemos dificultades para poner en práctica las reglas del amor incondicional, que se basan en las leyes espirituales. Además, dado que nuestro ego no puede aceptar estas leyes espirituales (ya que sólo entiende lo que se forma a partir de la energía mental), nos empuja a actuar en contra de estas leyes, y esto crea una gran resistencia interior y complica nuestras relaciones.

 

Aquí tienes lo que el verdadero amor es, tal y como se enseña en nuestro taller WELL BEING (BIENESTAR).

 

El verdadero amor:

– es respetar mi propio espacio y el espacio de la otra persona;

– es darme a mí mismo, y a otros, el derecho a ser un ser humano, es decir, el derecho a tener necesidades, creencias, heridas, límites, deseos, miedos, fortalezas y debilidades que pueden ser diferentes de las de los demás, sin juicio y sin culpa;

– es guiar a los demás sin esperar nada;

– es dar por el placer de dar, sin esperar nada a cambio;

– es aceptar, observar, incluso si no estoy de acuerdo, o incluso si no lo entiendo mentalmente.

Si eres capaz de amar de esa forma, te conviertes automáticamente en una persona responsable. El verdadero amor no significa que somos responsables de la felicidad de los demás, sino que somos responsables de nuestra propia felicidad, y que dejamos que otros sean responsables de la suya propia.

 

No puede haber amor verdadero sin responsabilidad real. Eso significa que todos los que nos rodean son responsables de sus propias decisiones y que ellos mismos tienen que aceptar las consecuencias.

Cada vez que crees que eres responsable de la felicidad o infelicidad de alguien más, no eres una persona responsable, sino más bien una persona con culpa. De hecho, lo contrario de la responsabilidad es la culpa. Es por eso que tantas veces nos sentimos culpables en nuestras relaciones y por eso tratamos de hacer que el otro se sienta culpable acusándole. Cuando hay aceptación, no hay acusación, sólo hay observación.

Ser responsable significa que creamos todo lo que nos sucede de acuerdo con nuestras decisiones. Sabemos que somos responsables cuando estamos dispuestos a aceptar todas las consecuencias de nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras decisiones y nuestras reacciones.

Podemos observar que una persona es indiferente, irresponsable o falsa sin acusarla de nada. ¿Cómo es posible observar sin acusar? Recordando que nosotros creamos todo lo que nos pasa, que todo lo que recibimos o percibimos es sólo el reflejo de lo que somos, incluso si es difícil admitir que esto es lo que somos.

Si cada pareja supiera que el otro está allí para ayudarnos a conocernos a nosotros mismos y para ayudarnos a descubrir lo que aceptamos y no aceptamos en nosotros mismos, habría armonía. En ese momento seríamos capaces de convertirnos en uno con nuestra alma gemela.

Otro obstáculo para la armonía en una pareja es la dificultad para distinguir la diferencia entre AMAR y AGRADAR. Hemos visto en la definición anterior que amar significa aceptar, recibir al otro por lo que él o ella es, ya sea positivo o negativo. Agradar significa dar placer a otro satisfaciendo uno de sus deseos. Por ejemplo, si una mujer quiere salir a cenar con su marido, pero él se niega, esto no significa que no la ame, sino que él está escuchando a sus propios deseos en vez de satisfacer los de su esposa.

En una pareja responsable, ambos entienden que cada uno está tratando de responder de la mejor manera posible el deseo del otro. En mi ejemplo, la mujer puede optar por ir al restaurante sola o con una amiga, o podría simplemente quedarse en casa con su marido. Su marido, por su parte, respetaría su decisión. Lo que importa no es lo que ella elige, sino que es su propia elección, y no podrá sentirse resentida con él por ella.

Esto es sólo un ejemplo sencillo de nuestro día a día, pero es la acumulación de este tipo de situaciones lo que puede socavar el amor de la pareja y puede conducir a una separación. Por tanto, te recomiendo comenzar a practicar las reglas del amor verdadero cuando experimentes estos problemas menores. Poco a poco será cada vez más fácil hacerlo y serás capaz de hacer frente a cualquier situación.

Con amor,

Lise Bourbeau

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Manuel Requena
Me considero un afinador del alma y un intérprete de sus mensajes, y me encanta ayudar a terapeutas y profesionales al servicio del amor a recuperar la claridad, la paz y el equilibrio interior en momentos de confusión, usando la técnica que he creado: ATS (Acción Transformadora desde el Síntoma). Si necesitas ayuda en tu camino, aquí me tienes.
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